Diario de Nohemí

Retazos diarios de mi vida: Sexo, histeria, esperanzas y mala leche XD Con contenido para mayores de 18 años, AVISO

jueves, agosto 17, 2006

Cosas varias de mis vacaciones y demás


Alguien, no recuerdo su nick, me dijo el día que cogía vacaciones que cómo iba a aguantar tanto tiempo sin chatear. Pensaba que iba a entrar en una especie de mono, pero no, de lo que tuve ganas era de continuar escribiendo mi blog y no dejarlo abandonado. Ahora me pongo delante del pc con la intención de hablar algo de lo que me ha sucedido en estos días pasados. Creo que será mejor empezar por el principio.

Seguramente os acordaréis (los que seáis acérrimos seguidores, jajaja) que me compré por EBAY un conjunto de lencería. Fui el lunes 31 a recogerlo a la oficina. Allí estaba el paquete, sobre mi mesa. Estaba ansiosa por cogerlo y llevármelo, además de huir del centro de trabajo. Lo cogí y fui directa a mi casa, donde no había nadie, por suerte, y me lo probé. Que feliz era teniendo esa tela tan fina sobre mi piel. Daba vueltas una y otra vez delante del espejo, haciendo poses y todo. Enseguida me sentí excitada y me toqué sintiendo como el conjunto me rozaba y me hacía sentirme especial, deseada hasta mas no poder. Volví a los juegos que me han acompañado desde que me hice mujer, juegos delante del espejo, deleitándome con mi placer.

Por desgracia, lo estrené con Alejandra días mas tarde, y después de haberme abandonado sin mediar palabra la semana pasada, tras hacerme ilusiones fatuas sobre una reanudación de nuestra relación sentimental, me da algo ponérmelo de nuevo. No sé si ahora me gusta. En realidad soy tonta. Solo tengo que releer lo que os puse ayer sobre mi reencuentro con ella. Se ve a leguas que no había amor por ninguna parte, solo sexo, sexo y sexo. No hicimos el amor, es mas creo que nunca me hizo el amor. Aparte de esto, queda demostrado el hecho de que me convenciera de salir por ahí y acabásemos en una habitación de dos camas, ella cabalgando sobre un chico y yo bajo otro, que me penetraba con un preservativo de fresa que se lo hice quitar cuando le mostré mi deseo de que se corriera en mis pechos (algo que me encanta, ver como un pene se descarga). Aunque parezca extraño, fue agradable que un olor que no fuera el de madera quemada fuera percibido por mi olfato, aunque fuera semen caliente y pegajoso que recorría mis tetas y que llegó a salpicarme la barbilla. Encima fue sexo por sexo con alguien cuyo rostro desconozco y su nombre se perdió en mi memoria. Me siento como vacía. He follado con alguien a quien no reconoceré en la calle. Como si fuera con un fantasma. Fue divertido, pero carente de fondo.

El conjunto lo tuve que haber estrenado con alguien que me quisiera de verdad, pero en realidad dudo que alguien haya estado enamorado de mi. El otro día una chica me dijo que estaba enamorada de mi y el corazón me dio un vuelco. Era una sensación nueva y reconfortante. Me sentía feliz, pero lamentablemente hay escollos para nosotras, empezando por dos que no comentaré aquí. Otro es la lejanía. Un cibernoviazgo, vamos. Yo quiero que esa chica cuando la besen, sea en los labios, no a través de una pantalla; cuando la digan “te quiero” sea al oído y no mediante bits; y, cuando sea, haga el amor lo sea de verdad y no leyendo líneas mientras se masturba.

Tuve que estrenar el conjunto con ella. Se lo merece.

Como ya os habéis olido, Alejandra se ha marchado. Sin mediar palabra, hundiéndome en un mar de desencantos y de tristeza en forma de niebla. TE ODIO. Y ahora solo pienso en mis relaciones. Todas vacías. Nunca nadie me quiso de verdad. Solo era un coño con patas y me siento fatal. Me siento sola. Siempre he estado sola.

Mejor pasar a otro tema. Y pensando en mi “grillo” favorito y sus piercings, que siempre habla de ellos... No me gustan nada los piercings, para nada (salvo los del ombligo). Solo recuerdo una persona que me pusiera y que los llevase. Fue el año pasado y lo tenía sobre el labio superior. Era una chica morena que venía con su familia a las fiestas, los típicos de la tierra de los “afiladores”. Tuve que estar sentada a su lado casi una hora, soportando sus pijerías, aunque había algo que me atraía: ese piercing. Entonces mi mente empezó a galopar, quería saber qué había debajo de esa minúscula falda blanca, sus pezones bajo su jersey azul... Quería llevármela a una esquina y besarla y morderla, llevarla a mi cama y correrme, que nos corriéramos, acabar sudadas... Quería... La semana pasada me acordé de ella, después de un año. Umm.

Perdonad, pero es que llevo unos días un tanto tontos. Parece que el excitarme es lo único que me quita el pensar en Alejandra. Espero escribir en días venideros otras cosas con mas fundamento.

2 Comments:

  • At 12:18 p. m., Anonymous nomada-x said…

    hola nohemi....

    impresionante tu blogs... es la primera vez que entro... y la verdad que es increible...

    ha sido una lectura alucinante... he visto pasión, tristeza, lujuria, frustración, dolor, amor... muchos sentimienos en tan poquito espacio...

    ademas por lo que se aprecia tienes una vida muy intensa... vas a tener que contar muchas cosas a tus nietos...

    y por cierto... por la foto que tienes en tu perfil... eres una linda gallega...

    un beso solete

     
  • At 4:33 p. m., Anonymous Anónimo said…

    estas perdida!!! jajaja un bico desde León

     

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